En estos días, miles de periodistas se han sumado a la campaña difamatoria contra Ollanta Humala Tasso. Si leemos la prensa actual (a excepción de la República) podemos observar que las entrevistas llevadas acabo por estos reporterillos y escribanos de poca monta son el producto de una empresa, una entidad bancaria o una de las familias que ostenta el poder en el Perú. Al seguir los “diálogos” de estas entrevistas descuidadas, se puede observar una línea de interés que no es puramente político. Se percibe rápidamente que el periodista no sabe de qué va la entrevista; pero, en su obcecación por responsabilizar a Ollanta Humala de todo lo malo que ocurre en el país, se bombardea al político con toda clase de preguntas estúpidas, ilógicas y que ya han sido previamente contestadas: existe una línea repetitiva por parte de estos miles de periodistas para acabar con el carisma y la propuesta política de Ollanta Humala. La labor de un periodista es informar objetivamente; en el caso de estos periodistas, su labor es mentir, desinformar y exagerar, para llegar finalmente a cumplir el objetivo que no es otro que menospreciar una política nacionalista que trata en términos de igualdad a toda la población peruana. Es muy complicado para un político superar el lenguaje postcolonial y crear un léxico que describa la situación económica del Perú. Ollanta Humala esta tratando con su política nacionalista de crear un lenguaje que pueda explicar las disparidades económicas y sociales del Perú. En su labor se interpone el lenguaje neocolonial de la clase alta.
Por otro lado, tenemos la imposibilidad de una gran parte de la población de entender los mensajes políticos y la significación que estos tienen en sus vidas. En un país como el Perú, es muy fácil diseñar una campaña desinformativa basada en la falsedad, la desigualdad educativa y la falta incluso de comprensión del idioma oficial (español). Yo, me pregunto si desacreditar, calumniar y difamar a un líder y a su programa político no esconde mas que una falta de ética y moral personal y un vacío de ideas por parte de aquellos que apoyan ciegamente la candidatura de Keiko Fujimori...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario