Por primera vez, un país es consciente del mal creado por uno de sus exdirigentes. La pena de 25 años de cárcel debería ser consumada en su totalidad, sin posibilidad de apelación alguna.
Bravo Perú. El mundo tiene hoy otra lección que aprender.
Crónicas e historias actuales de este país milenario.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario